Escenario de mercado
El mercado de juegos de azar de Perú se valoró en US$ 2.723,37 millones en 2024 y se proyecta que alcance una valoración de mercado de US$ 7.586,42 millones para 2033 a una CAGR de 12,54% durante el período de pronóstico 2025-2033.
El mercado de juegos de azar en Perú se está expandiendo rápidamente, impulsado por la penetración digital. El 73% de los peruanos (en áreas urbanas) utiliza teléfonos inteligentes, lo que permite un acceso fluido a las plataformas en línea. La claridad regulatoria del Decreto Supremo 026-2023, que exige la concesión de licencias a los operadores en línea, ha formalizado el sector y ha atraído inversiones extranjeras como el lanzamiento de la plataforma local de Betsson (2023). Las apuestas deportivas dominan el sector, captando el 42% de los ingresos del sector, impulsadas por la cultura futbolística, como lo demuestran asociaciones como el patrocinio de Apuesta Total a la Liga 1 de Perú. La clase media (40% de la población de Lima) y los adultos jóvenes (18-34 años, 60% de los jugadores) son consumidores clave, con un gasto promedio mensual de aproximadamente $25. El juego informal persiste, pero las contribuciones fiscales (12% de los ingresos del sector) incentivan la regulación.
Los juegos de azar en línea representan el 44% del mercado, con plataformas como Zitro y Betano que integran cuotas personalizadas basadas en IA y juegos de casino transmitidos en vivo. Las billeteras móviles dominan las transacciones: el 60% utiliza Yape o Plin para depósitos debido a la transición al efectivo en Perú tras la COVID-19. Sin embargo, los establecimientos físicos siguen siendo relevantes, aportando el 56% de los ingresos al mercado de los juegos de azar a través de complejos turísticos integrados (p. ej., Atlantic City Casino, Lima) y quioscos de apuestas minoristas en zonas de alta afluencia como Plaza Norte. Mercados especializados, como las salas de bingo en Arequipa y Cusco, se dirigen a grupos demográficos de mayor edad (más de 45 años), mientras que los modelos híbridos (p. ej., los programas de fidelización vinculados a la aplicación de Casino Dreams) conectan la interacción digital con la presencial. El turismo sustenta la demanda presencial, con casinos en Miraflores y Trujillo que reportaron un crecimiento del 15% en la afluencia de visitantes en 2024.
La adopción de blockchain (en particular por parte de Betsson para la transparencia de los pagos) y los casinos de realidad virtual están redefiniendo la experiencia del usuario. Las apuestas de esports, aunque incipientes, crecieron un 30 % interanual en 2024, con plataformas como DoradoBet que albergan torneos de Counter-Strike. El operador nacional del mercado de juegos de azar, Jugabet, lidera la digitalización de la lotería mediante la venta de billetes por WhatsApp, lo que refleja el 75 % de transacciones de juegos de azar realizadas primero desde dispositivos móviles en Perú. Entre los principales actores se encuentran Codere (española) (casinos físicos), Zitro (chile) (máquinas tragamonedas) y Grupo Caliente (casas de apuestas deportivas), mientras que startups locales como Oja.la se centran en las microapuestas (apuestas inferiores a $1). Desafíos como la evasión fiscal en los juegos de invitación informales persisten, pero el enfoque de Perú en el cumplimiento normativo y la integración tecnológica indica un crecimiento sostenido, especialmente en regiones desatendidas como Loreto, donde la cobertura 3G alcanzó el 65 % en 2024.
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Dinámica del mercado
Impulsor: Creciente demanda de juegos de azar en línea impulsada por las apuestas deportivas y los juegos de casino
El sector peruano de iGaming en el mercado de juegos de azar se basa en las apuestas deportivas, que dominan el 65% de la actividad de juegos de azar en línea (primer trimestre de 2024), impulsadas por el predominio cultural del fútbol y mercados de eventos locales como la Copa Libertadores. Las mejoras regulatorias, que incluyen controles antilavado de dinero (ALD) más estrictos a través de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de Perú, han reducido el fraude en efectivo en un 18% interanual, lo que ha incentivado a operadores como Betsson a ampliar su inventario de apuestas deportivas. Sin embargo, los juegos de casino ahora superan el crecimiento de las apuestas deportivas, con tragamonedas y mesas con crupier en vivo que aumentaron un 28% interanual (frente al 22% de las casas de apuestas deportivas). Este cambio se ve impulsado por jugadores transfronterizos de Bolivia y Colombia, atraídos por los tipos de cambio favorables y las plataformas con licencia de Perú. Por ejemplo, Zitro, con sede en Malta, obtiene el 40% de sus ingresos en Perú de las verticales de casinos, mientras que los torneos de póker en vivo generan el 10% de la actividad diaria de los usuarios.
A pesar del progreso en el mercado de los juegos de azar, persiste la dependencia del efectivo (el 77 % de los depósitos se procesan a través de PagoEfectivo o agentes físicos), lo que dificulta la adopción de billeteras digitales. Proveedores de telecomunicaciones como Claro y Entel agravan este cuello de botella, controlando el 82 % del tráfico de iGaming móvil y priorizando a socios con acuerdos de reparto de ingresos. Simultáneamente, los costes de cumplimiento normativo de las herramientas de geolocalización (obligatorios desde 2022) han obligado al 30 % de los operadores extranjeros a abandonar el mercado, beneficiando a empresas vinculadas a España como Codere. Para competir, las plataformas nacionales deben abordar las deficiencias en la fidelización: solo el 12 % ofrece programas de recompensas escalonados, a pesar de que los datos muestran que los usuarios de alto valor gastan tres veces más cuando se les conecta mediante incentivos personalizados.
Tendencia: La transición hacia plataformas en línea se acelera y eclipsa el juego tradicional
Los casinos tradicionales enfrentan dificultades en el mercado del juego en Perú. El icónico Casino Crillón de Lima reportó una caída del 19% en el tráfico de personas (primer trimestre de 2024), lo que refleja una disminución del 11% en los ingresos de los casinos físicos a nivel nacional. Este cambio es irreversible: los juegos de azar en línea ahora aportan el 54% del GGR (frente al 37% en 2022), gracias a que los dispositivos Android económicos (68% de penetración) y las etiquetas de apuestas en TikTok (#ApuestasPerú: 43 millones de visualizaciones en 2023) democratizan el acceso. Operadores como Recreativos Franco, conscientes de esta tendencia, están implementando quioscos híbridos que combinan puntos de contacto físicos y digitales; el 24% de los usuarios ahora realizan apuestas combinadas, gastando 2,5 veces más mensualmente que los usuarios de un solo canal.
La armonización regulatoria está acelerando esta transición. El Ministerio de Turismo (Mincetur) ahora permite la publicidad nacional en línea, eludiendo las prohibiciones municipales que alguna vez frenaron el crecimiento del mercado de juegos de azar . Sin embargo, persisten las deficiencias de infraestructura: los problemas de latencia en provincias provocaron que el 33 % de los usuarios de apuestas en vivo abandonaran las sesiones a finales de 2023. Alianzas como el acuerdo de AWS de Entel de febrero de 2024 han reducido drásticamente el retraso en un 72 % en Lima, pero las zonas rurales (el 29 % de la población) siguen desatendidas debido a la fragmentación de las redes de los proveedores de servicios de internet (ISP). Las partes interesadas deben aprovechar el despliegue continuo de 5G en Perú (que apunta a una cobertura del 65 % para 2025) para respaldar las herramientas de negociación de alta frecuencia y captar usuarios que aprovechan las oportunidades de arbitraje transfronterizo en los mercados andinos.
Desafío: Riesgos persistentes de ludopatía a pesar de las salvaguardias regulatorias
La ludopatía sigue siendo un riesgo estructural en el mercado peruano de juegos de azar, afectando al 4,3% de los adultos (Minsa, 2023). El registro estatal de jugadores anónimos (Jugadores Anónimos) no logra reducir los daños: solo el 14% se inscribe y el 78% recae en un año. Peor aún, aplicaciones del mercado gris como 1xBet explotan las VPN para eludir los límites de pérdidas, atacando directamente a los usuarios excluidos. Esto tiene implicaciones comerciales: el 34% de los ingresos de los operadores proviene del 9% de usuarios identificados como "adictos" en el estudio de comportamiento de 2024 del MINCETUR.
La falta de inversión regulatoria agrava la crisis. El Fondo para el Juego Problemático (PGF, por sus siglas en inglés) de $8 millones, financiado mediante impuestos a los operadores, permanece sin gastar en un 70% debido a retrasos burocráticos en la certificación de los centros de tratamiento. Las herramientas de juego responsable (RG) impulsadas por IA, obligatorias desde 2023, también presentan un rendimiento inferior: solo detectan al 21% de los usuarios en riesgo (en comparación con el 45% en Colombia) en el mercado del juego debido a una adaptación cultural inadecuada para la demografía quechuahablante. Se necesitan medidas inmediatas, como la integración de indicadores de riesgo locales (por ejemplo, apuestas durante fiestas patrias) y el bloqueo del spam de SMS depredador, una táctica vinculada a un aumento del 210% en la actividad de los usureros tras la pandemia. Sin estas soluciones, Perú corre el riesgo de replicar la crisis de deuda de Chile de 2023, donde los jugadores problemáticos representaron el 41% de los impagos del sector.
Análisis segmentario
Por tipo
Los casinos dominan el mercado peruano de juegos de azar, aportando aproximadamente el 45,86% de sus ingresos anuales estimados (2024), impulsados por marcos regulatorios favorables y un aumento del gasto discrecional. La Ley de Regulación y Modernización del Juego de 2008 estableció un sistema estructurado de licencias para casinos físicos, a la vez que impuso controles más estrictos sobre modalidades alternativas, como las apuestas en línea y las loterías. Esta inclinación legal ha incentivado la inversión en establecimientos físicos, con más de 150 locales con licencia (el 70% clasificados como casinos) que operan principalmente en centros urbanos como Lima, Arequipa y Cusco. A diferencia del fragmentado sector en línea, los casinos se benefician de la confianza pública gracias a una estricta supervisión, que incluye auditorías financieras obligatorias y restricciones de edad. En el ámbito económico, la creciente clase media peruana, que constituye el 40% de la población urbana, impulsa la demanda. Con un crecimiento del ingreso disponible anual del 3% al 4% desde 2020, este grupo demográfico considera cada vez más las visitas a los casinos como actividades de ocio en lugar de juegos de azar de alto riesgo. Por ejemplo, el Casino Joya de Lima integra juegos de azar con restaurantes de lujo y espectáculos en vivo, atrayendo a clientes de clase media y alta de entre 25 y 45 años.
El turismo es un motor fundamental, ya que los casinos aprovechan la condición de Perú como destino turístico global. Antes de la pandemia, el país recibía 4,4 millones de turistas (2019), muchos de ellos atraídos por sitios patrimoniales como Machu Picchu y ciudades coloniales como Cusco, donde los casinos están estratégicamente ubicados junto a hoteles de lujo. Por ejemplo, el Casino Maestro de Cusco informa que el 60 % de sus clientes son turistas internacionales que buscan experiencias combinadas de ocio y juego. A nivel nacional, la urbanización concentra la demanda: Lima, con 10,5 millones de habitantes, genera el 60 % de los ingresos nacionales de los casinos, gracias a la proliferación de distritos de entretenimiento como Larcomar. Los profesionales más jóvenes (de 30 a 40 años) frecuentan estos lugares, en sintonía con las preferencias de la vida nocturna. Mientras tanto, las loterías estatales y las apuestas deportivas se quedan atrás debido a la limitada innovación; por ejemplo, los ingresos de la lotería se estancan en USD 80 millones anuales. Así, el modelo híbrido de los casinos —que combina juegos de azar con la hostelería— consolida su supremacía, respaldado por el crecimiento del turismo (proyectado en un 8% anual hasta 2026) y las tendencias de urbanización. Mientras los reguladores prioricen los establecimientos físicos, los casinos seguirán siendo la piedra angular del juego en Perú, impulsando tanto la modernización económica como el atractivo cultural.
Por tipo de canal
La participación del 56,34% en los ingresos del juego presencial en el mercado del juego refleja la afinidad cultural de Perú con los juegos sociales y la demanda turística. Casinos físicos como Atlantic City en Lima y Casino Fiesta en Arequipa combinan juegos de azar con entretenimiento, generando entre 180 y 200 millones de dólares anuales a través de máquinas tragamonedas (60% de los ingresos de la sala) y torneos de póker. Estos establecimientos prosperan gracias al turismo, que repuntó hasta los 4,2 millones de visitantes en 2023, y los casinos se sitúan entre los principales destinos de ocio. Eventos festivos como el Sorteo Navideño, que vendió 8 millones de billetes en diciembre de 2023, ponen de relieve la perdurabilidad cultural del juego presencial. Los quioscos de apuestas minoristas en centros comerciales (por ejemplo, Plaza San Miguel) atienden a un público mayor (de 45 años o más) que depende del efectivo y percibe los billetes físicos como más seguros que las transacciones digitales.
Sin embargo, las plataformas en línea en el mercado de las apuestas están erosionando constantemente el dominio de las plataformas físicas debido a la hiperconveniencia y la segmentación de nichos de mercado. Los modelos híbridos, como las tragamonedas Link King de Zitro, que sincronizan las máquinas físicas con los jackpots de la aplicación, permiten a los jugadores una transición fluida entre salas y dispositivos. Durante los partidos de la Liga 1, el 35% de las apuestas se realizan ahora en línea, frente al 18% en 2022, ya que plataformas como Jugabet ofrecen cuotas en tiempo real y retiros el mismo día a través de aplicaciones. Los operadores también están abordando las disparidades regionales: la campaña de marketing de Betsson de 2024 en Cusco y Arequipa, con la participación de los ídolos del fútbol local Paolo Guerrero y André Carrillo, impulsó los registros en línea en un 40% en estas zonas. A pesar de esto, las salas físicas mantienen su relevancia gracias a beneficios exclusivos como salas VIP y recompensas de reembolso, que atraen a los grandes apostadores que gastan más de $500 por sesión. Las salas de bingo en los distritos de clase trabajadora (por ejemplo, Comas en Lima) también sobreviven y ofrecen juegos de apuestas bajas (entre 1 y 5 dólares por tarjeta) que se ajustan a los hábitos de gasto locales.
Por método de pago
La cuota de mercado de pagos con tarjetas de crédito/débito, que representa el 44,49%, refleja el fragmentado ecosistema financiero de Perú y los incentivos de los operadores. Si bien el 57% de los peruanos no cuenta con servicios bancarios, el uso de tarjetas se concentra entre los apostadores urbanos de clase media (30% de los jugadores), quienes promedian depósitos mensuales de entre $70 y $100. Los operadores recompensan estratégicamente a los usuarios de tarjetas: el programa "Bono de Tarjeta" de Betano, que ofrece un 15% de fondos adicionales para depósitos con Visa/Mastercard, incrementó las transacciones con tarjeta en un 28% en el primer trimestre de 2024. Medidas regulatorias, como la autenticación 3D Secure obligatoria, también han reducido las tasas de fraude al 0,5%, lo que ha mejorado la confianza de los usuarios.
El predominio de las tarjetas en el mercado de las apuestas se ve reforzado por las políticas de los casinos físicos y las tendencias de transacciones de alto valor. Los establecimientos físicos exigen pagos solo con tarjeta para montos superiores a $50, en cumplimiento con las leyes contra el lavado de dinero. Mientras tanto, las plataformas en línea procesan el 65% de las transacciones con tarjeta superiores a $200, ya que los grandes apostadores prefieren las líneas de crédito para un juego sostenido. Las billeteras móviles como Yape y Plin (35% de participación) están creciendo, pero principalmente atienden depósitos pequeños ($5–$20), dejando las tarjetas como la opción predeterminada para los apostadores serios. Las apuestas informales en efectivo persisten (30% de participación), especialmente en regiones como Piura, pero los operadores están reduciendo esta brecha mediante alianzas con tiendas de conveniencia. Por ejemplo, la alianza de DoradoBet con Oxxo en 2023 permitió recargas de efectivo a digital en 2,400 establecimientos, convirtiendo a 15,000 usuarios de efectivo en apostadores híbridos en seis meses.
Por usuarios finales
Los aficionados al juego —definidos como usuarios que realizan más de 5 apuestas semanales— generan el 64,02 % de los ingresos del sector debido a la subcultura del juego competitivo en Perú y al crecimiento de la renta disponible en el mercado de juegos de azar. Se estima que la población de jugadores es de 5,2 millones (2024), y los aficionados (2 millones) gastan entre 100 y 150 dólares mensuales, tres veces más que el desembolso de un apostador ocasional. Este grupo es mayoritariamente masculino (70 %) y se concentra en centros urbanos: Lima concentra el 45 % de los aficionados, atraídos por las casas de apuestas deportivas y los casinos híbridos. Las estrategias de retención son cruciales: el programa de fidelización "Club Premier" de Codere, que otorga puntos por apuestas frecuentes, ha reducido la tasa de abandono en un 20 % desde 2023.
Los nichos emergentes en el mercado de juegos de azar en Perú, como las apuestas en esports, están transformando la base de aficionados. Plataformas como Estelabet reportaron un aumento interanual del 45% en las apuestas de Counter-Strike y Dota 2 en 2024, impulsado por las funciones de apuestas integradas en Twitch. Las regiones del norte (por ejemplo, La Libertad) muestran tendencias únicas: los aficionados aquí gastan un 12% más per cápita que sus contrapartes limeñas, probablemente debido a la menor oferta de entretenimiento. Sin embargo, riesgos como la adicción son importantes (el 12% de los aficionados exhibe comportamientos problemáticos, según un estudio del MINSA de 2024), lo que ha llevado a los reguladores a imponer límites de depósito y herramientas de autoexclusión en las plataformas con licencia. Esta dualidad de oportunidades y riesgos define el mercado peruano, impulsado por los aficionados, donde los operadores deben equilibrar la rentabilidad con la responsabilidad social.
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Los principales actores del mercado de juegos de azar en Perú
Descripción general de la segmentación del mercado
Por tipo
Por tipo de canal
Por método de pago
Por usuario final
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